Nutrición

Síndrome Metabólico: Qué es, síntomas y cómo tratarlo

Síndrome Metabólico: qué es y cómo se trata | Farmacia del Sagrario

Se denomina síndrome metabólico a un grupo de trastornos que se presentan al mismo tiempo y aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2. Estos trastornos incluyen aumento de la presión arterial, niveles altos de azúcar en sangre, circunferencia abdominal elevada por exceso de grasa corporal alrededor de la cintura y niveles anormales de colesterol o triglicéridos.

Son diversos los criterios diagnósticos utilizados para encuadrar este síndrome, pero según el más difundido (o sea, las directrices de la FID1 del 2005) se puede hablar de Síndrome Metabólico en presencia de circunferencia abdominal elevada, incluso en individuos con peso normal, asociada a al menos dos de los siguientes parámetros metabólicos alterados.

Estas alteraciones son causadas por un conjunto de factores modificables y no modificables, como:

  • Edad.
  • Una alimentación rica en grasas saturadas y en alimentos de alto índice glucémico.
  • Estilo de vida sedentario.
  • Hipertrigliceridemia e hipertensión.
  • Alteraciones de la microbiota intestinal.
  • Predisposición genética.
  • Obesidad.
  • Insulinorresistencia.

¿Qué es la insulinorresistencia?

En condiciones normales, el sistema digestivo descompone los alimentos que ingieres y los transforma en glucosa. La insulina es una hormona generada por el páncreas que ayuda a que la glucosa entre en las células para utilizarla como energía. En las personas con resistencia a la insulina esta hormona no es reconocida correctamente por las células y, por lo tanto, la glucosa no puede entrar en ellas para ser utilizada como energía.

La consecuencia de esto es que la glucosa se queda en la sangre y se elevan sus niveles como en una diabetes, además, al haber un exceso de glucosa en sangre se envía una señal al páncreas para producir más insulina lo que provoca que haya un exceso de insulina en sangre y esta hiperinsulinemia afecta precisamente a los factores de riesgo del síndrome metabólico: aumenta los triglicéridos, aumenta el LDL-colesterol, disminuye el HDL-colesterol, aumenta la tensión arterial y favorece la formación de coágulos.

Avisos sobre la presencia de síndrome metabólico

Justamente, la obesidad representa la primera señal de alarma para identificar el Síndrome Metabólico, sobre todo, si la acumulación de grasa se concentra a nivel abdominal y se observa un aumento de la circunferencia abdominal (obesidad visceral). Esta condición puede favorecer la aparición de la resistencia a la insulina. Una prolongada y previa condición de insulinorresistencia puede, como ya hemos comentado, predisponer al Síndrome Metabólico.

Todo esto no se presenta de repente, sino que es un proceso fisiopatológico progresivo más profundo provocado por la continua presencia de todos los factores de riesgo antes citados.

El eje intestino‐hígado es el auténtico protagonista en la gestión del metabolismo. Todo se inicia a nivel intestinal, donde los nutrientes provenientes de la dieta se digieren, se absorben y se eliminan. En todos estos procesos, la microbiota intestinal ejerce un papel fundamental, como un auténtico órgano metabólico, que a su vez es capaz de favorecer el uso, la acumulación o la eliminación de los nutrientes.

Proporción de síndrome metabólico según la población

  • En la población general podemos encontrar varios grupos de individuos:
    • Presenta al menos una alteración metabólica.
    • Tiene más de una.
    • Ya ha desarrollado el Síndrome Metabólico.
  • En particular, entre las personas con más de 40 años se ha observado que:
    • 83 % presenta UNA ALTERACIÓN.
    • 52 % tiene MÁS DE UNA ALTERACIÓN.
    • 24 % presenta el SÍNDROME METABÓLICO.

El síndrome metabólico en la actualidad

El Síndrome Metabólico se está propagando rápidamente también en edad pediátrica y en los adolescentes. Las personas con síndrome metabólico tienen un riesgo tres veces mayor de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular y un riesgo dos veces mayor de mortalidad debido a estas afecciones. También presentan un riesgo cinco veces mayor de padecer diabetes de tipo 2.

El síndrome metabólico se está convirtiendo en uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI

Evidentemente es importante consultar al médico si la persona sabe que padece al menos un componente del síndrome metabólico para poder detectar otros componentes del mismo y poder instaurar un tratamiento adecuado si fuera preciso. Desde nuestra Farmacia ofrecemos el servicio de Reflotron mediante el cual puede hacerse un cribado con los principales parámetros que se ven afectados en este síndrome, es decir la glucosa y el perfil lipídico que consta de Colesterol, Triglicéridos, HDL-Colesterol (vulgarmente “colesterol bueno”) y LDL Colesterol (“colesterol malo”). Esta prueba es sencilla y rápida. Solo requiere unas gotas de sangre capilar y se obtienen los resultados en tan solo 10 minutos.

Tratamiento del síndrome metabólico

El tratamiento se basa, en primer lugar, en una intervención de tipo conductual, basada en una dieta sana y ejercicio físico adecuado. En el caso de que esta opción no fuese suficiente, el médico pasa al tratamiento farmacológico, con un enfoque puntual que considera, en cada caso, el parámetro alterado de forma individual. Además, la presencia de varias alteraciones metabólicas en un individuo requiere de politerapia, a menudo con asociaciones farmacológicas que tienen una relación beneficio‐riesgo bastante negativa por los efectos colaterales que pueden sumarse (p. ej., estatinas y fibratos) y a causa del riesgo de aparición de enfermedades iatrogénicas.

En respuesta a este cuadro, Aboca innova en el mercado de las alteraciones metabólicas, llenando un vacío terapéutico con Metarecod, un producto natural y biodegradable al 100 % que permite actuar al mismo tiempo sobre uno o más parámetros metabólicos alterados, hasta el Síndrome Metabólico, promoviendo el reequilibrio del metabolismo con una excelente relación beneficio-riesgo.

Metarecod

Metarecod es un producto sanitario de clase IIb que está indicado para tratar el síndrome metabólico y para intervenir sobre cada uno de los parámetros alterados para prevenirlo, con un excelente perfil de eficacia y seguridad. Por ello, se puede aconsejar a adultos y niños a partir de los 8 años de edad.

Contiene NeoPolicaptil Gel Retard, un complejo molecular de macromoléculas polisacarídicas de Avena, Glucomanano, Nopal y Mucílagos de Lino, Tilo y Altea. Su especial composición lo hace rico en fibras solubles (constituidas por mucílagos, pectinas, inulina y glucomanano) y en fibras insolubles, obtenidas principalmente de la fibra de avena.

Además, la fibra insoluble de avena presente en Metarecod es 100 % natural, se obtiene a través de procesos de producción que no prevén la utilización de productos químicos y que no tienen un impacto ambiental negativo; al mismo tiempo, permiten preservar los fitonutrientes endógenos de la fibra.

Gracias al conjunto de todos los componentes de su fórmula, Metarecod es capaz de inducir una mejora metabólica profunda y sistémica con un mecanismo de acción fisiológico que actúa en primer lugar en el intestino y, por reflejo, en el hígado.

METARECORD ABOCA 40 SOBRES 2,5 G

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Metarecod es un producto sanitario innovador, útil para la gestión sistémica de una o varias alteraciones metabólicas, como el colesterol, los triglicéridos y la glucemia, hasta llegar al síndrome metabólico. Está indicado para adultos y niños a partir de los 8 años de edad. Es natural y biodegradable al 100 %. No contiene sustancias de síntesis, semisíntesis o genéticamente modificadas. Tiene un sabor agradable a naranja y melocotón.

En cualquier caso, siempre se recomienda para el tratamiento del síndrome metabólico:

La ingesta del producto debe ir acompañada de un estilo de vida sano que incluya una alimentación equilibrada y una actividad física regular, principios fundamentales del tratamiento conductual para el Síndrome Metabólico. Durante los primeros días de empleo pueden producirse fenómenos de meteorismo que se resuelven espontáneamente en el transcurso del tratamiento. Con el fin de lograr la correcta ingesta del producto por parte de los niños menores de 12 años, se recomienda la presencia de un adulto.

Si bien las primeras mejoras se verifican ya después del primer mes de tratamiento, se recomienda tomar el producto durante al menos 3 meses. Es posible repetir el ciclo de tratamiento varias veces durante el año.

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